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March 12 Closer (my Love) by EntwineMas cerca... mi amor Contengo la respiración Esta vez quiero que seques el amor... Enjuago mi cara Contienes la respiración Esta vez quiero que seques el amor... Vuela sin dolor March 08 Día internancional de la mujerNada más contradictorio que ser mujer...
March 04 El reflejoCuenta una historia que un joven llegó al borde de un oasis contiguo a un pueblo y acercándose a un anciano le preguntó: “¿Qué clase de personas viven en este lugar?”. En respuesta, el anciano le preguntó: “¿Qué clase de personas viven en el lugar de donde vienes?” “Oh, un grupo de egoístas y malvados”, replicó el joven, “estoy encantado de haberme alejado de allí”. A lo cuál contestó el anciano: “Lo mismo habrás de encontrar aquí”. Ese mismo día, otro joven se acercó a beber agua al oasis y viendo al anciano preguntó: “¿Qué clase de personas viven en este lugar?”. El anciano respondió con la misma pregunta: “¿Qué clase de personas viven en el lugar de donde vienes?”. “Un magnífico grupo de personas, honestas, amigables, hospitalarias, me duele mucho haberlas dejado”, dijo el joven. “Lo mismo encontrarás aquí”, replicó el anciano. Un hombre que había oído ambas conversaciones, preguntó al anciano: “¿Cómo es posible dar dos respuestas tan diferentes a la misma pregunta?” A lo cuál el anciano respondió:
“Cada uno lleva en su corazón el medio ambiente de donde vive. March 01 El roble y la hiedraUn hombre edificó su casa. Y la embelleció con un jardín interno. En el centro plantó un roble. Y el roble creció lentamente. Día a día echaba raíces y fortalecía su tallo, para convertirlo en tronco, capaz de resistir los vientos y las tormentas. Junto a la pared de su casa plantó una hiedra y la hiedra comenzó a levantarse velozmente. Todos los días extendía sus tentáculos llenos de ventosas, y se iba alzando adherida a la pared. Al cabo de un tiempo la hiedra caminaba sobre los tejados. El roble crecía silenciosa y lentamente. - "¿Cómo estás, amigo roble?", preguntó una mañana la hiedra. -" Bien, mi amiga" contestó el roble. -" Eso dices porque nunca llegaste hasta esta altura ", agregó la hiedra con mucha ironía. "Desde aquí se ve todo tan distinto. A veces me da pena verte siempre allá en el fondo del patio". -" No te burles, amiga", respondió muy humilde el roble. “Recuerda que lo importante no es crecer deprisa, sino con firmeza ". Entonces la hiedra lanzó una carcajada burlona. Y el tiempo siguió su marcha. Al amanecer, el dueño de la casa recorrió su jardín, y vio que la hiedra había sido desprendida de la pared, y estaba enredada sobre sí misma, en el suelo, al pie del roble. Y el hombre arrancó la hiedra, y la quemó. Mientras tanto el roble
reflexionaba: |
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