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    February 25

    Más no es suficiente

    Había una vez un cortador de piedra que no estaba satisfecho consigo mismo y con su posición en la vida.
    Un día paso por la casa de un rico mercader A través del portón abierto, vio muchas riquezas y visitas importantes.
    - "Que poderoso debe ser ese mercader" - pensó el cortador de piedras.
    Se puso muy envidioso y deseó poder ser el mercader. Para su sorpresa, repentinamente se transformó en mercader, disfrutando más lujos y poder que los que jamás pudo imaginar, pero era envidiado y detestado por aquellos de menor riqueza que él.
    Pronto un alto oficial pasó por allí, llevando en andas un trono, acompañado por lacayos y escoltado por soldados sonando gongs. Todos, sin importar su riqueza, tenían que inclinarse ante la procesión.
    - "Que poderoso es ese oficial" - pensó - "Quisiera ser un alto oficial".
    Entonces se transformo en un alto oficial llevado a todos lados en andas en su adornado trono, temido y odiado por toda la gente de los alrededores.
    Era un caluroso día de verano, por lo tanto el oficial se sentía incomodo en el trono. Miró al solo en lo alto. El sol brillaba orgulloso en el cielo, inmutable ante su presencia.
    - "Que poderoso es el sol" - pensó - "Desearía ser el sol".
    Entonces se transformó en el sol, brillando con fuerza sobre todo el mundo, abrasando los campos , insultado por trabajadores. Pero una enorme nube negra se movió entre el y la tierra como para que su luz no pudiera brillar sobre todos ahí abajo.
    - "Que poderosa es esa nube de tormenta" - pensó - "Desearía ser nube".
    Entonces se convirtió en una nube, inundando los campos y poblados, escuchando los gritos que todos le proferían. Pero pronto encontró que era alejada por alguna fuerza poderosa y se dio cuenta que era el viento.
    - "Que poderoso que es" - pensó - "Desearía ser el viento".
    Entonces se convirtió en el viento, volando tejas de los techos de las casas, sacando árboles de raíz, temido y odiado por todos. Pero después de un rato arrasó contra algo que no se movía, sin importar la fuerza que hiciera al soplar. Una enorme roca.
    - "Que poderosa es esa roca" - pensó - "Quisiera ser una roca".
    Entonces se convirtió en una piedra, más poderosa que cualquier otra cosa en el mundo. Pero cuando estaba allí, escuchó el sonido de un martillo golpeando un cincel sobre la dura superficie, y sintió que lo estaban cambiando.
    - "¿Que puede ser mas poderoso que la roca?" - pensó -
    Miró y vio delante de sí la figura del cortador de piedra.

    February 22

    La ventana

    El origen de este relato es desconocido ya que procede de internet. Sea original o citado de un texto anterior, trasmite un mensaje de luz y optimismo.

    Dos hombres, ambos muy enfermos ocupaban la misma habitación de un hospital. A uno se le permitía sentarse en su cama cada tarde durante una hora para ayudarle a drenar el líquido de sus pulmones. Su cama daba a la única ventana de la habitación. El otro hombre tenía que estar todo el tiempo boca arriba.

    Los dos charlaban durante horas. Hablaban de sus mujeres y sus familias, de sus hogares, de sus trabajos, de su estancia en el servicio militar, de los lugares donde habían estado de vacaciones. Y cada tarde cuando el hombre de la cama junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que podía ver desde ella. El hombre de la otra cama empezó a desear que llegaran esas horas, en que su mundo se ensanchaba y cobraba vida con todas las actividades y colores del mundo exterior. La ventana daba a un parque con un precioso lago, patos y cisnes jugaban en el agua, mientras los niños lo hacían con sus cometas. Los jóvenes enamorados paseaban de la mano, entre flores de todos los colores del arco iris, grandes árboles adornaban el paisaje y se podía ver en la distancia el bello perfil de la ciudad.

    Mientras el hombre describía todo esto con exquisito detalle el otro cerraba los ojos e imaginaba la idílica escena. Una tarde calurosa, el hombre de la ventana describió un desfile que estaba pasando. Aunque el otro no podía oír a la banda, podía verlo con los ojos de su mente exactamente como lo describía su compañero con mágicas palabras.

    Pasaron días y semanas. Una mañana la enfermera de día entro con el agua para bañarles encontrándose el cuerpo sin vida del hombre de la ventana que había muerto plácidamente mientras dormía. Se llenó de pesar y llamó a los ayudantes del hospital para llevarse el cuerpo.

    Tan pronto como lo consideró apropiado, el otro hombre pidió ser trasladado a la cama de la ventana. La enfermera lo cambió encantada y tras asegurarse de que estaba cómodo, salió de la habitación. Lentamente y con dificultad el hombre se irguió sobre el codo para lanzar su primera mirada al mundo exterior, por fin tendría la alegría de verlo por el mismo. Se esforzó para girarse despacio y mirar por la ventana al lado de la cama... y se encontró con una pared blanca.

    El hombre preguntó a la enfermera qué podría haber empujado a su compañero a describir cosas tan maravillosas a través de aquella ventana. La enfermera le dijo que el hombre era ciego y que no habría podido ver ni la pared blanca y le indicó "Quizás solo quería anímale a usted".

    No hay mayor felicidad que hacer felices a los demás sea cual sea la propia situación. El dolor compartido es la mitad de pena, pero la felicidad que se comparte es doble.

    February 01

    La pieza faltante

    Narra la historia de una rueda a la que le faltaba un pedazo, pues habían cortado de ella un trozo triangular.

     

    La rueda quería estar completa, sin que le faltara nada, así que se fue a buscar  la pieza que había perdido.

     

    Pero como estaba incompleta y sólo podía rodar muy despacio, reparó en las bellas flores que había en el camino; charló con los gusanos y disfrutó de los rayos del sol.

     

    Encontró montones de piezas, pero ninguna era la que le faltaba, las hizo  a un lado y prosiguió su búsqueda.

     

    Un día halló una pieza que le venía  perfectamente. Entonces se puso muy contenta, pues ya estaba completa, sin que nada le faltara. Se colocó el fragmento y empezó a rodar.

     

    Volvió a ser una rueda perfecta que podía rodar  con mucha rapidez...

    Tan rápidamente, que no veía las flores ni  charlaba con los gusanos. Cuando se dio cuenta de lo diferente  que parecía el mundo cuando rodaba tan a prisa, se detuvo, dejó  en la orilla del camino el pedazo que había encontrado y se  alejó rodando lentamente.

     

    La moraleja de este cuento, es que, por alguna  razón, nos sentimos más completos cuando nos falta algo. El  hombre que lo tiene todo es un hombre pobre en ciertos aspectos: nunca sabrá qué se siente anhelar, tener esperanzas, nutrir  el alma con el sueño de algo mejor; ni tampoco conocerá la  experiencia de recibir de alguien que lo ama lo que siempre  había deseado y no tenía.

     

    Hay integridad en la persona que acepta sus  limitaciones y tiene el suficiente coraje para renunciar a sus sueños  inalcanzables sin considerar que por eso ha fracasado. Hay entereza en quien ha aprendido que es lo bastante fuerte para  sufrir una tragedia y sobrevivir, que puede perder a un ser querido  y aun así sentirse completo pues ha atravesado por la peor  experiencia y ha salido indemne.

     

    Cuando aceptemos que la imperfección es parte de  la condición humana y sigamos rodando por la vida sin  renunciar a disfrutarla, habremos alcanzado una integridad a  la que otros sólo aspiran.

    Temporary Peace by Anathema

    Absorto en silencio
    mirando sobre el mar
    las olas están limpiando
    recuerdos a medio olvidar
    profundo dentro del momento
    la risa flota sobre la brisa
    elevándose y cayendo, muriendo dentro de mí 

    Y juro que nunca supe como pudo ser
    y todo este tiempo todo lo que tenía dentro
    fue lo que no pude ver
    juro que nunca supe como pudo ser
    todas las olas están limpiando
    todo lo que me lastima por dentro

    Más allá de este hermoso horizonte
    yace un sueño para tí y para mí
    esta tranquila escena está aún intacta
    por los rumores en el cielo
    pero hay una tormenta acercándose
    voces llorando en el viento
    esta serenata está volviéndose más fría
    rompe mi alma que trata de cantar
    y hay tantos, tantos pensamientos
    cuando trato de dormir
    pero contigo empiezo a sentir
    una especie de paz temporal

    Hay un movimiento a la deriva que viene y va...